El proyecto Apantli para la recogida y reutilización de agua de lluvias en las instalaciones universitarias de la BUAP es otra tarea que desarrolla el CUPREDER desde 2014. Una historia que contaba, al detalle, el actual director de Infraestructura Educativa, Jorge Rodríguez Morgado:

Un grupo de académicos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) a través del Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales (CUPREDER), apoyados totalmente por la Rectoría, está desarrollando un proyecto experimental al cual lo han denominado “Proyecto Apantli” cuyo objetivo fundamental es el de satisfacer la demanda de agua para consumo humano de la comunidad universitaria de la BUAP.
(...)El proyecto consiste en la añeja tradición de juntar el agua de lluvia, siendo la novedad de este sistema de recuperación del vital líquido que el principal centro de almacenamiento de la misma es un pozo de absorción, es decir, el agua al ser conducida a las cisternas y al rebasarse la capacidad de ellas, produce un excedente el cual es transportado a un pozo de absorción cumpliendo de antemano con la condición de llevar a cabo la entrada del agua al manto freático, como establece la norma, mediante una serie de filtros.
La primera instalación, como prueba, se realizó en la Facultad de Economía de la BUAP, la cual gastaba un recurso considerable en pipas de agua, ya que este líquido no llegaba a las cisternas por parte de los servicios destinados para este fin, es por ello que se utilizaron los techos de cuatro edificios para que el agua de lluvia llegara a las cisternas existentes, lo cual se consiguió mediante la captación de todas las bajadas pluviales por medio de tubería de PVC y conducida a las cisternas y posteriormente al pozo de absorción, cumpliendo para esto con la condición de que el agua que se inyecta es mayor a la que se extrae, siendo este el caso en la Facultad de Economía.
Un apantli para la BUAP en Tecamachalco
La experiencia pionera en Ciudad Universitaria se reflejó en otros proyectos para el conjunto de la BUAP. Esta obra, en concreto, fue producto de la investigación hecha por el Centro Universitario de Prevención de Desastres Regionales (CUPREDER) en relación con el abastecimiento de agua en el municipio de Tecamachalco. Es un proyecto experimental, ideado después de conocer las condiciones de abatimiento del acuífero, que es de un metro anual, según el Periódico Oficial del Estado de Puebla, noviembre de 2009. Los datos más recientes, son del 2do Foro del Agua, realizado en el municipio de Quecholac (agosto, 2016) que indican que la CONAGUA registra hasta cuatro metros anuales de abatimiento en algunos puntos del acuífero.
El CUPREDER realizó para el municipio de Tecamachalco el Atlas de Riesgo (2011), así como el Ordenamiento Ecológico Territorial (2013). En ambos proyectos, se resaltó la necesidad de abastecimiento de agua en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la BUAP. El desbasto ha tenido como consecuencia elevados gastos para surtirla.
Después de plantear la problemática de escasez de agua ante el Rector, Dr. Alfonso Esparza, este centro sugirió llevar hasta ahí la experiencia del Proyecto “Apantli” implementada en las facultades de Economía, Ciencias Químicas y Ciencias de la Comunicación, que ya están en funcionamiento para la captación del agua de lluvia.

Proyecto Apantli en Tecamachalco: una experiencia apasionante / Imagen: CUPREDER
A finales del 2015, la administración de la FMVZ gestionaba ante Rectoría la necesidad de perforar un tercer pozo, después de que en los dos intentos anteriores no se encontró agua habiéndose perforado a más de 300 metros; Por lo que se procedió a iniciar los estudios técnicos en las instalaciones de las unidades académicas regionales de la BUAP (FMVZ y Preparatoria Enrique Cabrera Barroso).
Dado que en esta región la precipitación promedio anual es de 580 mm y la temporada de lluvia se concentra en los meses de junio a septiembre según la estación más cercana de la CONAGUA, y después de revisar los datos históricos de precipitación así como entrevistar a campesinos y trabajadores de la facultad, se determinó realizar la obra.

La construcción
El área de captación es de 80.2 hectáreas, en la parte norte del cerro conocido como El Monumento, en una zona dentro de la Reserva de la Biósfera Valle de Tehuacán-Cuicatlán.
El proyecto tiene la intención de captar 5,400 metros cúbicos de agua de lluvia, volumen que se pretende utilizar para el funcionamiento del área de prácticas de la FMVZ conocida como “La Posta”, destinada tanto para la agricultura forrajera como para el mantenimiento de los animales. La primera olla tiene una capacidad de 2,469.7 metros cúbicos, con las medidas de 24 con 41.5 metros y la segunda de 2,927.5 metros cúbicos, con 48.5 por 25 metros; ambas de 3.5 metros de altura.
Esta obra se comenzó a construir en el mes febrero de 2015 y se terminó en mayo de 2016. En ese año y debido a la escasez de lluvia, se acumuló aproximadamente un metro de agua, esto al final de la temporada de lluvias, lo que equivale a 580 metros cúbicos, mismos que no fueron aprovechados.
Una serie de eventos desafortunados
El agua acumulada se perdió por completo en un periodo corto de tiempo, por lo que se procedió a determinar la causa. Se realizó un recorrido por la obra y se pudo apreciar que el motivo de la pérdida de agua se debió a la ruptura de la geomembrana, la cual se reparó en el mes de noviembre de ese mismo año.

Hasta el mes de mayo de 2017, la precipitación registrada fue de 191.7 mm; según datos de la estación de CONAGUA en Tecamachalco, pero debido a que se abrieron las compuertas, estas aguas se depositaron en un estanque sin protección, y se perdió gran parte del líquido por evaporación. Hasta el 22 de junio se tenían captados 115 metros cúbicos y 5 días más tarde se habían perdido por evaporación 25 mil litros en el antiguo estanque, que no tiene cubierta y que se encuentra más expuesto a los rayos del sol.

El 10 de agosto de 2017 en las ollas de La Posta, se concentró una buena cantidad de agua, debido al paso de el Huracan Franklin que alcanzó categoria 1 en la escala de Saffir-Simpson y que en territorio del estado entró como tormenta tropical dejando incluso daños en varios lugares del estado.
El calculo del agua acumulada fue de 1500 metros cúbicos en las dos ollas de acuerdo a un tirante de un metro.

Al llegar a las ollas ese día lunes 14 de agosto el nivel del agua fue mucho menor, el tirante almacenado era de aproximadamente 30 centímetros y no correspondía al nivel registrado en días anteriores, lo cual hizo suponer que había fugas en las ollas debido a la pérdida de agua en las mismas. Al término de la inspección se informó a la Dirección de Infraestructura Educativa de la BUAP a cargo del Dr. Jorge Rodríguez y Morgado, y a la empresa constructora.


El problema de las geomembranas
El resto de la temporada de lluvias aportó una buena cantidad de agua a las tinas, pero por algunas fugas, nuevamente en la geomembrana; el agua acumulada se infiltró.
El día 8 de marzo de 2018 se llevó a la empresa "Constructora LyF" para evaluar daños y hacer un presupuesto de las reparaciones necesarias con autorización de la Dirección de Infraestructura Educativa de la BUAP.
El diseño y construcción de la obra a lo largo del proceso ha demostrado que es funcional y acertado, esto lo determinan los niveles de captación de agua que se han presentado, la parte que se debe mejorar es en la correcta colocación de la geomembrana en las paredes y la base de las ollas, lugares en los que se han presentado las fugas.
Este proyecto está acompañado de otras acciones conjuntas que deben realizarse para hacer eficiente la retención del agua, tales como la reforestación alrededor de la obra y la ampliación de las áreas de captación para incrementar los resultados, y para ello se requiere de estudios que precisen estas obras complementarias.
Es importante mencionar, que esta obra para la captación de agua de lluvia debe contar con un sistema de aprovechamiento, es decir, destinar el agua captada para el uso agropecuario, lo cual no existe hasta el momento, así como asegurar su operación y mantenimiento; ya que hasta ahora al agua ya almacenada no se le ha dado ningún uso.





