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Capacita Cupreder a funcionarios de la CDMX en materia de ordenamiento territorial

El Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales (Cupreder) de la BUAP acudió a la invitación de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (Corenadr) de la Ciudad de México con el propósito de llevar a cabo un taller de inducción sobre su metodología de trabajo para la realización de ordenamientos territoriales, en especial la sistematización del saber comunitario.

 

Humberto Adán Peña Fuentes, director del Corenadr, junto a Aurelio Fernández Fuentes, director del Cupreder, en la apertura del taller

Humberto Adán Peña Fuentes, director del Corenadr, junto a Aurelio Fernández Fuentes, director del Cupreder, en la apertura del taller / Imagen: cortesía de Corenadr

 

El evento, llevado a cabo el 22 de noviembre del 2025 en las instalaciones de Corenadr, situadas en la alcaldía Xochimilco, contó con la participación de 95 funcionarios tanto de esta estratégica dependencia capitalina, dirigida por Adán Peña Fuentes, como del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva, quienes son los encargados del Programa General de Ordenamiento de la CDMX. Por parte del Cupreder asistieron su director, Aurelio Fernández, y nueve integrantes de las áreas de participación social y geomática.

 

Diálogo de saberes entre el Cupreder y el Corenadr / Imagen: Corenadr

 

El gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada, tiene el compromiso de realizar un programa de ordenamiento ecológico, y la estrategia de la Corenadr consiste en llevar a cabo procesos comunitarios, de abajo hacia arriba, para alcanzar ese propósito.

 

 

Integrantes y colaboradores del Cupreder durante el taller en Corenadr / Imagen: Cupreder

 

La amplia experiencia del Cupreder es reconocida por el maestro Peña Fuentes, razón por la cual solicitó a este centro de investigación y acción en el territorio de la BUAP impartir la primera “capacitación de capacitadores” para que operen en el complejo territorio del antiguo Distrito Federal, donde casi el 60 por ciento de su superficie corresponde a suelo de preservación, dividido en agrícola y forestal, áreas que sufren una continua presión de asentamientos urbanos irregulares y de mafias de talamontes.

 

Taller del Cupreder en Corenadr

Los talleristas del Cupreder explicando su metodología en la sede de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural de la CDMX / Imagen: cortesía del Cupreder

 

En la presentación, Adán Peña señaló que, gracias a la tarea del Corenadr, el último año se ha reducido a menos de un tercio el número de hectáreas perdidas en la zona de preservación en comparación con años anteriores, lo cual se debe a la acción decisiva de las dependencias convocantes, respaldadas plenamente por la jefa de gobierno:

 

Adán Peña durante su intervención / Imagen: Corenadr

 

 

—Pero no se trata solo de evitar que la mancha urbana avance sobre las zonas agrícolas y forestales mediante medidas de control —señaló Peña—; hay que dar alternativas a la gente que vive en estas poblaciones, empezando por convenir con ellas las reglas de uso del suelo. Por eso invitamos a los expertos del Cupreder.

 

 

La larga sesión sabatina se estructuró en dos momentos: una primera exposición sobre el significado del ordenamiento ecológico territorial y una segunda parte dedicada a explicar la metodología de los talleres de participación social mediante los cuales se recupera el conocimiento comunitario y se va conformando el comité de ordenamiento del lugar en cuestión. El Cupreder continuará asesorando a Corenadr en su proceso de ordenamiento en las zonas de preservación de la Ciudad de México.

 

                          

Investigadores del Cupreder observando los resultados de la "Casa de Semillas Toxinachcal", el primer banco de semillas agrícolas de la Ciudad de México / Imagen: Cupreder

 

Para finalizar la jornada, los anfitriones del taller ofrecieron un recorrido por las extraordinarias instalaciones de la dependencia, en las que se llevan a cabo labores de seguimiento geomático de ocupaciones ilegales en los polígonos protegidos, clasificación y almacenamiento de plantas y semillas propias del lugar —el germoplasma—, destacando los diferentes tipos de maíz propios de la Cuenca de México, e incluyendo la recuperación de semillas originales de la flor de cempasúchil, elemento principal del Día de Muertos, y la cuetlaxóchitl, conocida como la flor de Nochebuena.

Estos procesos de protección del patrimonio genético, legado por los pueblos prehispánicos, tiene lugar en la Casa de Semillas Toxinachcal, compuesta por un Laboratorio de Diagnóstico Molecular y un Banco de Germoplasma, inaugurada en febrero del 2024.

 

Técnica del Laboratorio de Diagnóstico Molecular mostrando una de las plantas / Imagen: Cupreder

 

Las razones son claras: en el cultivo y la venta de semillas de cempasúchil, el proceso comercial está controlado en un 90 % por productores hindúes y chinos, mientras que la planta de la flor de Nochebuena es acaparada, en su totalidad, por dos grandes empresas extranjeras. La idea de la dependencia es producir semillas y plantas originales de ambas flores, “las que sí tienen su olor auténtico”, afirmó Peña.

 

 

Impresión en 3D del relieve del Ajusco y dron de vigilancia: las múltiples herramientas del Corenadr / Imagen: Cupreder

 

Por otro lado, el equipo para inspección satelital y aérea del Corenadr es de última generación. Cuanta con bases de datos que permiten observar casi en tiempo real lo que está ocurriendo en la superficie, gracias a imágenes de tres metros por pixel, muy avanzados equipos de drones y un grupo humano altamente calificado con lo que observan el territorio cuidadosamente;  cuando localizan un acto ilícito de violación de las normas, envían equipos especializados para evitar que continúe el proceso destructivo.

 

 

 

Como remate, también se visitó el Centro de Reproducción e Investigación de Especies Acuícolas Nativas Anemitilkalli en cuya nave se encuentran las peceras de especies acuáticas endémicas, entre las que destaca el ajolote en sus diversas subespecies, mismas que luego son puestas en aljibes de ambientación para trasladarse, a mediano plazo, a los canales de la zona chinampera entre Xochimilco y Tláhuac con el fin de reintroducir las especies de ajolotes y charales a su hábitat natural.

A lo largo de sus 30 años de existencia, el Cupreder ha realizado ordenamientos territoriales locales y regionales, planes de desarrollo urbano y atlas de riesgos a desastres en más de 50 municipios del país. Actualmente, contribuye al fortalecimiento de los comités de ordenamiento ecológico y su aplicación en 15 municipios de Campeche, Yucatán y Puebla.